¿Reconoces tu voz? Hace pocos días me llamó una amiga mía, y no la reconocí la voz. Le dije

- No te he reconocido la voz.

Me contesta

- No me extraña, no me la reconozco ni yo.

Rápidamente me salieron mis antenas V, y me puse a pensar en la voz.

La voz, esa gran olvidada. Desconocida  por la mayoría de nosotros, sin ser conscientes del gran potencial que tiene y el mundo de posibilidades que se abre al conectar con la voz del  ser.

Desde esa coherencia surgen esos  registros, colores y tonos donde la comunicación fluye en armonía desde el emisor hasta el receptor, donde la intención consciente sustituye a la emoción inconsciente y el sonido produce el milagro de una vida llena de magia.

Sin embargo esa voz primigenia muchas veces, se va desconectando del ser, deja de comunicar y empieza a hablar:

       - Cuando dice palabras que no quiere.

       - Cuando no dice palabras que quiere.

       - Cuando calla, cuando se arrepiente 

Se va diluyendo la voz hasta convertirse en un grito gutural distorsionado que no reconoce ni su autor.

Porque recuerda que hablar no es igual que comunicar.

Hoy jugamos con nuestro instrumento más intimo LA VOZ

Hoy jugamos a grabarnos leyendo en voz alta y después nos escuchamos sin juicio ¿Nos habla? ¿Nos comunica? ¿ Qué información nos da?

¿Juegas conmigo?

Y si se hace desde el juego y la diversión, la victoria está servida.

He preparado un post en Instagram para abrir la conversación. Te invito a compartir allí tu opinión, tu experiencia o tu visión. Porque cuando reflexionamos juntos, el camino hacia el bienestar se hace más ligero y luminoso.

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