El poder de la silla radica en sentarse. Al sentarse en la silla elegida, entras en un espacio maravilloso, si lo has intencionado previamente.
Es una toma de conciencia que se activa al asentar el primer chakra en ese espacio intencionado. Toda la energía generada en ese pequeño espacio es muy grande, y asciende a través de la columna vertebral activando activando las tripas, ahí donde sentimos la emoción sin ponerla nombre, permitiendo sentir la expansión o la contracción. Continuando su viaje hacia el cerebro donde puede surgir una pregunta que de claridad.
Cuando se tiene una buena relación con la silla se nos abre un mundo de nuevas posibilidades. Ante cualquier situación puedes usar el poder de la silla, y fluir direccionando hacia la expansión y claridad, para que la actuación elegida sea más coherente con la energía interna que hay dentro de cada uno de nosotros.
La silla facilita reconocer y confiar en nuestro ser, ahí es donde radica poder.
Hoy jugamos a elegir una silla. Por la mañana, elige una de estas tres intenciones y cada vez que te sientes
1- Da gracias a la vida y siente.
2- Respiras profundamente 3 veces y observa tu cuerpo.
3- En esta silla me vienen ideas creativas.
¿Juegas conmigo?
Y si se hace desde el juego y la diversión, la victoria está servida.
He preparado un post en Instagram para abrir la conversación. Te invito a compartir allí tu opinión, tu experiencia o tu visión. Porque cuando reflexionamos juntos, el camino hacia el bienestar se hace más ligero y luminoso.

