¿ Quién no ha sentido estrés alguna vez en su vida?
Las estadísticas dicen que más del 20 % de niños y adolescentes sufren estrés y ansiedad, y estas cifras siguen aumentando cada año.
El estrés está tan generalizado que se ha normalizado, lo raro es no haber sentido estrés alguna vez.
El estrés es un gran número de síntomas como cansancio, dispersión, nerviosismo, irritabilidad, mala calidad de sueño, trastornos de alimentación, agitación mental…
Comparto la cita del Dr Ben Johnson
Tenemos mil diagnósticos, y enfermedades distintas. Solo son el eslabón débil. Todas son el resultado de una cosa Estrés.
El estrés produce una desarmonía en nosotros que limita nuestra capacidad para adaptarnos a los cambios continuos que se producen en nuestro día a día. Cada nueva situación nos produce tal agobio, que nos sentimos incapaces de tomar acción, aumentando nuestra desarmonía y estrés.
Sin embargo, cuando estamos en un estado de armonía integral, nuestra capacidad de adaptación al cambio funciona adecuadamente y la vida fluye de manera natural, con facilidad y disfrute.
Actualmente por el estilo de vida que vivimos en ciudades hostiles y cada día más tóxicas, expuestos a gran cantidad de estímulos, sumado a una alimentación más artificial, agendas sobrecargadas, miedos, desconexión con la naturaleza entre otras cosas, dificultan que estemos en armonía. Todo lo anterior puede explicar la gran cantidad de personas que padecen estrés crónico y cada vez a edades más tempranas.
Acabó esta reflexión con una pregunta.
¿CÓMO SERÍA SI VIVIÉSEMOS CON ARMONÍA?
He preparado un post en Instagram para abrir la conversación. Te invito a compartir allí tu opinión, tu experiencia o tu visión. Porque cuando reflexionamos juntos, el camino hacia el bienestar se hace más ligero y luminoso.
Y como la armonía también puede empezar con un juego sencillo, te propongo un reto divertido: cada vez que mires la hora, haz una respiración profunda y consciente. Un minuto de calma puede cambiar tu día entero.
Desde el juego y la diversión la victoria está servida.
¿Juegas conmigo?
Nos leemos pronto,

